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Punto de partida de una larga trayectoria

      
<p> La práctica profesional, como requisito para obtener un título, es la mejor oportunidad de iniciar el recorrido por ese mundo tan competitivo y nos brinda la posibilidad de aplicar los conocimientos adquiridos en un escenario real. </p><p><br/> Juan Pablo Swett, director general de Trabajando.com, sugiere empezar por buscar un empleo que se ajuste a nuestro perfil para no quedar fuera del proceso de selección e iniciar con una mala experiencia. “Se debe tener en cuenta que la dificultad para encontrar empleo debe convertirse en un hecho positivo y tomarlo como un desafío, nunca en algo negativo que pueda reprimir y frenar el interés por acceder al mercado”, comenta. </p><p><br/> Por esta razón, recomienda el experto, se debe postular sólo a aquellas vacantes que sean de real interés y que cumplan con nuestras expectativas, ya que de lo contrario dificultará la tarea en vez de facilitarla. </p><p><br/> Una vez conseguido el cargo adecuado, es importante tratar de situarnos en una posición de aprendiz con gran capacidad para observar el funcionamiento del lugar de trabajo tanto a nivel técnico como de relaciones humanas. Así lo propone Sabine Romero, directora del Centro de Desarrollo Personal de la Vicerrectoría de Integración y Relaciones Universitarias de la Universidad Alberto Hurtado de Chile, quién además aconseja “hacer preguntas que ayuden a comprender y aprender el funcionamiento del lugar de trabajo y hacer peticiones claras de ayuda a las personas que corresponden. También es bueno hacer aportes con los conocimientos, habilidades y actitudes que irán permitiendo ganar un espacio laboral en ese lugar”. </p><p><br/><strong>Cómo potenciar las habilidades</strong></p><p><br/> El liderazgo, trabajo en equipo y proactividad son cualidades muy valoradas y constituyen el principio para dejar una buena imagen que nos abrirá otras puertas consolidándonos cada vez más en el mercado.<br/><br/>  <br/><br/> Sabine Romero sostiene que “los jóvenes traen información, conocimientos y habilidades renovadas que pueden hacer sinergia con la experiencia acumulada de profesionales de más edad. En la actualidad, la vida laboral exige mucha flexibilidad, constante aprendizaje y capacidad de re-inventarse. En ese proceso, personas jóvenes y profesionales con trayectoria se necesitan mutuamente”. </p><p><br/> Al respecto, Juan Pablo Swett opina que “también se debe considerar otros aspectos que permiten marcar la diferencia como un segundo idioma o cursos de capacitación, que entreguen herramientas adicionales a la formación universitaria”. </p><p><strong><br/> Algunos consejos</strong><br/>  <br/> Para que la falta de experiencia pase a un segundo plano, aquí algunas claves útiles en nuestro primer trabajo:<br/><br/>     *      Aprender a administrar las propias debilidades y fortalezas, tanto a nivel técnico como en los rasgos de personalidad.<br/>     *      Transformar las dificultades en desafíos y contar con la suficiente autoestima como para no abrumarse con los tropiezos.<br/>     *      Colaborar lo mejor posible con las personas que ya tienen más historia profesional y aprender de ellas.<br/>     *      Aprovechar la energía joven y la formación recibida, para aportar generosamente al grupo o equipo de trabajo.<br/>     *      Establecer relaciones humanas directas, amables y confiables, ganándose un lugar de respeto y afecto en el lugar de trabajo.<br/><br/></p>

La práctica profesional, como requisito para obtener un título, es la mejor oportunidad de iniciar el recorrido por ese mundo tan competitivo y nos brinda la posibilidad de aplicar los conocimientos adquiridos en un escenario real.


Juan Pablo Swett, director general de Trabajando.com, sugiere empezar por buscar un empleo que se ajuste a nuestro perfil para no quedar fuera del proceso de selección e iniciar con una mala experiencia. “Se debe tener en cuenta que la dificultad para encontrar empleo debe convertirse en un hecho positivo y tomarlo como un desafío, nunca en algo negativo que pueda reprimir y frenar el interés por acceder al mercado”, comenta.


Por esta razón, recomienda el experto, se debe postular sólo a aquellas vacantes que sean de real interés y que cumplan con nuestras expectativas, ya que de lo contrario dificultará la tarea en vez de facilitarla.


Una vez conseguido el cargo adecuado, es importante tratar de situarnos en una posición de aprendiz con gran capacidad para observar el funcionamiento del lugar de trabajo tanto a nivel técnico como de relaciones humanas. Así lo propone Sabine Romero, directora del Centro de Desarrollo Personal de la Vicerrectoría de Integración y Relaciones Universitarias de la Universidad Alberto Hurtado de Chile, quién además aconseja “hacer preguntas que ayuden a comprender y aprender el funcionamiento del lugar de trabajo y hacer peticiones claras de ayuda a las personas que corresponden. También es bueno hacer aportes con los conocimientos, habilidades y actitudes que irán permitiendo ganar un espacio laboral en ese lugar”.


Cómo potenciar las habilidades


El liderazgo, trabajo en equipo y proactividad son cualidades muy valoradas y constituyen el principio para dejar una buena imagen que nos abrirá otras puertas consolidándonos cada vez más en el mercado.

 

Sabine Romero sostiene que “los jóvenes traen información, conocimientos y habilidades renovadas que pueden hacer sinergia con la experiencia acumulada de profesionales de más edad. En la actualidad, la vida laboral exige mucha flexibilidad, constante aprendizaje y capacidad de re-inventarse. En ese proceso, personas jóvenes y profesionales con trayectoria se necesitan mutuamente”.


Al respecto, Juan Pablo Swett opina que “también se debe considerar otros aspectos que permiten marcar la diferencia como un segundo idioma o cursos de capacitación, que entreguen herramientas adicionales a la formación universitaria”.


Algunos consejos

 
Para que la falta de experiencia pase a un segundo plano, aquí algunas claves útiles en nuestro primer trabajo:

    *      Aprender a administrar las propias debilidades y fortalezas, tanto a nivel técnico como en los rasgos de personalidad.
    *      Transformar las dificultades en desafíos y contar con la suficiente autoestima como para no abrumarse con los tropiezos.
    *      Colaborar lo mejor posible con las personas que ya tienen más historia profesional y aprender de ellas.
    *      Aprovechar la energía joven y la formación recibida, para aportar generosamente al grupo o equipo de trabajo.
    *      Establecer relaciones humanas directas, amables y confiables, ganándose un lugar de respeto y afecto en el lugar de trabajo.


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