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La izquierda populista en América Latina: ¿amenaza u oportunidad para los inversores?

      
Durante la reciente conferencia Latinoamericana de Wharton, el profesor de Gestión de la escuela de negocios, Witold Henisz, formuló una pregunta provocativa a cuatro de los ponentes: ¿El regreso democrático de los populismos de izquierdas a la región es un indicador de la consolidación de la democracia o una peligrosa tendencia que podría devolver a América Latina a las décadas perdidas? ¿Debería verse como una amenaza o como una oportunidad por parte de los inversores internacionales?<br/><br/> La respuesta de los participantes en el panel Procesos estructurales y políticos: ¿El fin del péndulo latinoamericano? fue unánime: Oportunidad. El evento formaba parte del Wharton global Business Forum, cuyo tema sobre América Latina se tituló Capturando un potencial sin explotar. <br/><br/> De acuerdo con una de las participantes en la conferencia, Caroline Atkinson, subdirectora del hemisferio oeste en el Fondo Monetario Internacional (FMI), me gustaría creer en la versión más optimista de esta historia, es decir, que se trata de una consolidación de la democracia. Evaluar el escenario político no es una de las funciones tradicionales del FMI, dijo. En el FMI, nos gusta pretender que la política no existe. Ahora nos vemos obligados a reconocer su existencia.<br/><br/> En general, Atkinson cree que la situación actual de América Latina es mejor que durante las décadas perdidas de 1970 y 1980, cuando había una inflación galopante y una deuda asfixiante. Hoy en día, muchos países están experimentando una estabilidad macroeconómica con una política fiscal óptima y una economía real acertada, además de unos índices de endeudamiento sostenibles y una propiedad privada robusta. Sin este tipo de apoyo, el tejido político y social de la región ya estaría a punto de romperse, dice Atkinson. Pero, en un ambiente económico tranquilo, el consenso democrático puede echar raíces.<br/><br/> Desde la perspectiva de la industria privada, Jesse Deutsch, vicepresidente de finanzas para Kraft en América Latina, dijo a los presentes en la conferencia: Kraft está comprometida con América Latina. Veo la región como un péndulo que se mueve una y otra vez. Esta vez se ha inclinado a la izquierda. Cada tendencia es diferente. Creo que lo que está ocurriendo se puede considerar razonable. La gente es impaciente; quiere cambios, trabajo, mejores condiciones de vida para sus familias y mayor riqueza. Ésa es la dirección hacia la que se mueve la tendencia actual.<br/><br/> Pablo Tenani, jefe de prospección de mercados de UBS Wealth Management en Brasil, también ofrece una predicción atrevida. Señala una mayor liquidez internacional y los bajos tipos de interés en América Latina como una de las razones por las que será fácil conseguir estabilidad en las economías de izquierdas; en realidad se moverán hacia el centro. Mirando hacia el futuro, a menos que la liquidez internacional se acabe, hay razones para pensar que América Latina se moverá lentamente hacia la derecha. <br/><br/> Un ejemplo de la confianza que hay en el futuro de la región, según Eduardo Wallentin, gerente del departamento de América Latina y el Caribe de la Corporación Financiera Internacional (CFI), es la reciente concesión de un préstamo sindicado en Uruguay. Se trata del mayor crédito multilateral destinado a financiar, de forma sostenible, proyectos del sector privado de los países en desarrollo. De hecho, se produjo un exceso de suscripción en el fondo, ya que la participación ascendió al 150%, dejo Wallentin. <br/><br/><font size=2 pt face=Helvetica,Arial color=ff0000> El mercado para los jeans o pantalones vaqueros<br/><br/></font> Ricardo A. Weiss, uno de los principales conferenciantes, discutió el futuro de uno de los mayores conglomerados privados de Brasil, Camargo Corrêa S.A., la empresa del holding del Grupo Camargo Corrêa. De acuerdo con Weiss, director gerente de la empresa, la compañía se encuentra en medio de un plan estratégico de diez años de duración que los colocará entre los cinco mayores grupos privados no-financieros del país. El Proyecto 2012 tiene como objetivo promover el crecimiento sostenible de cuatro a seis importantes sectores de la economía, además de la expansión internacional de la empresa. La diversificación, dice Weiss, ayuda a protegerse de las típicas fluctuaciones de las economías de los mercados emergentes, además de crear oportunidades para el crecimiento de los ingresos. <br/><br/> El directivo reconoce que la estrategia de diversificación de la empresa, crecer mediante adquisiciones y mantener varias líneas únicas de negocio, va en contra del pensamiento actual. La tendencia, hoy en día, es que la empresa trabaje enfocada hacia un único objetivo, pero nosotros defendemos una filosofía de conglomerado empresarial, dijo Weiss. La diversificación es buena. Ganas dinero y consigues vivir más tiempo. Además, el plan estratégico de Camargo Corrêa es independiente del partido que esté en el poder. Queremos ser una empresa que no dependa de la voluntad de los políticos, dijo. La empresa se expandirá y diversificará sin depender de ellos. <br/><br/> Santista es la empresa de Camargo Corrêa con más exposición internacional, con el 50% de los ingresos procedentes de las importaciones. Los jeans o pantalones vaqueros son un mercado muy competitivo, dijo Weiss. Los márgenes para los productores y fabricantes de denim son muy bajos. El propietario de la marca captura el mercado. Por esa razón, Santista está pensando en expandirse a Europa. Es el primer mercado, añade, contrastando sus pocas posibilidades en Estados Unidos donde el 70% de los vaqueros se venden en Wal-Mart. <br/><br/> El interés de la empresa en los servicios medioambientales comprende el trabajo con los sectores públicos y privados en la gestión de residuos. Camargo Corrêa es uno de los mayores inversores privados en la generación de energía. La mitad de las instalaciones de energía hidroeléctrica se construyeron con su participación. Actualmente produce el 17% de sus necesidades energéticas y su objetivo para 2010 es convertirse en autosuficiente energéticamente. Además de eso, cuando la transmisión de energía hidroeléctrica sea privatizada, pretendemos formar parte de este proceso, dijo Weiss. <br/><br/><font size=2 pt face=Helvetica,Arial color=ff0000> Encuesta sobre democracia<br/><br/></font> Durante las discusiones del panel, los participantes hablaron sobre algunas de sus experiencias haciendo negocios en América Latina. Deutsch de Kraft sugirió que, en la economía de un mercado emergente, a veces es más sabio para una empresa rechazar lo que parece una oportunidad para hacer crecer el negocio sacando provecho de concesiones especiales sobre impuestos o regulación limitada. Kraft, por ejemplo, se interesó en un principio en adquirir Garoto, el mayor fabricante de chocolate brasileño. Según Deutsch, Kraft pensó que no era apropiado para nosotros poseer una participación mayoritaria en la fabricación de chocolate brasileño. En última instancia, Nestlé acabó comprando Garoto por 230 millones de dólares en 2002. Después de las protestas de las unidades brasileñas de Cadbury, Schweppes y Kraft, se revisó la compra y fue vetada por los reguladores de la competencia brasileños. Nestlé acabó perdiendo el caso, dijo Deutsch. Creo que fue bueno para Brasil. <br/><br/> A las empresas multinacionales a menudo se les pide que provean servicios sociales que el Gobierno no puede cubrir. Henisz preguntó al panel cómo se puede conciliar esta actividad con maximizar el valor de los accionistas. La pregunta obtuvo diversas respuestas. Una de nuestras estrategias es actuar responsablemente con las comunidades donde tenemos presencia, dijo Deutsch. A veces tenemos que invertir sin un interés financiero. Kraft es una empresa de comida. Nuestra misión es que la gente coma y viva mejor. Repartimos comida en Cancún y Nueva Orleans después de que los huracanes azotaran la zona. ¿Lo hacemos para salir en los periódicos? No, realmente intentamos ayudar a la gente. Claramente hay ciertas cosas que producen un retorno incalculable, son buenas para la empresa y creo que buenas para los inversores. <br/><br/> Tenani, de UBS, tiene un punto de vista diferente. Desde la perspectiva de los inversores, si invertir en la comunidad e incrementar el capital humano aumenta la productividad, nosotros lo favoreceremos. Pero si se trata de una inversión social y no incrementa los beneficios, recomiendo a los inversores que miren para otro lado. Tenemos que pensar en los inversores. <br/><br/>El truco, dijo Atkinson, del FMI, es cómo casar el interés del inversor con el interés del país. Si la situación es ineficiente, puede tener sentido, incluso para los inversores, proporcionar servicios. Comprar generadores y ayudar a los colegios, no para ser agradables, sino para proporcionar la infraestructura que el Gobierno no puede. <br/><br/> Camargo Corrêa cuenta con un largo historial de ayuda a programas de servicios sociales, en áreas de educación, salud y cultura para niños y adolescentes pertenecientes a familias de bajos ingresos, dijo Weiss. La responsabilidad social es la sangre de la empresa. Nos damos cuenta de que el Gobierno no tiene los medios para hacerlo. Lo hacemos por ellos. Es una manera de devolver al país parte de nuestro éxito.<br/><br/> Henisz mencionó una tendencia preocupante que se ha identificado en el Latinobarómetro de octubre de 2005. Esta encuesta anual sobre las opiniones políticas y económicas de 18 países la realiza una organización sin ánimo de lucro con sede en Santiago de Chile y la publica The Economist en exclusiva. Los resultados de la encuesta sugieren que el apoyo a las soluciones democráticas de los problemas es moderado: Sólo la mitad de los latinoamericanos son demócratas convencidos, por ejemplo, respondieron positivamente a la frase <em>democracia es preferible a otro tipo de Gobierno,</em> y sólo uno de cada tres está satisfecho con la manera en la que la democracia funciona en la práctica, informó The Economist en octubre. Hoy en día, el apoyo a la democracia es menor en una docena de países que en 1996. Sólo en Uruguay y Venezuela la mayoría de los entrevistados se mostraron satisfechos con el funcionamiento de la democracia.<br/><br/> Aunque los participantes reconocieron los desafíos que están enfrentando algunos países en particular, coinciden en mantener una visión positiva en general. Su optimismo se refleja muy bien en los mercados, señaló Henisz. No se prevé que los tipos de interés se disparen. A parte de las encuestas de Latinobarómetro, las elecciones son las que llevan a los gobiernos al poder que intentan mantener felices a los mercados financieros.<br/><br/></font></div>
Durante la reciente conferencia Latinoamericana de Wharton, el profesor de Gestión de la escuela de negocios, Witold Henisz, formuló una pregunta provocativa a cuatro de los ponentes: ¿El regreso democrático de los populismos de izquierdas a la región es un indicador de la consolidación de la democracia o una peligrosa tendencia que podría devolver a América Latina a las décadas perdidas? ¿Debería verse como una amenaza o como una oportunidad por parte de los inversores internacionales?

La respuesta de los participantes en el panel Procesos estructurales y políticos: ¿El fin del péndulo latinoamericano? fue unánime: Oportunidad. El evento formaba parte del Wharton global Business Forum, cuyo tema sobre América Latina se tituló Capturando un potencial sin explotar.

De acuerdo con una de las participantes en la conferencia, Caroline Atkinson, subdirectora del hemisferio oeste en el Fondo Monetario Internacional (FMI), "me gustaría creer en la versión más optimista de esta historia, es decir, que se trata de una consolidación de la democracia". Evaluar el escenario político no es una de las funciones tradicionales del FMI, dijo. "En el FMI, nos gusta pretender que la política no existe. Ahora nos vemos obligados a reconocer su existencia".

En general, Atkinson cree que la situación actual de América Latina es mejor que durante las décadas perdidas de 1970 y 1980, cuando había una inflación galopante y una deuda asfixiante. Hoy en día, muchos países están experimentando una estabilidad macroeconómica con una política fiscal óptima y una economía real acertada, además de unos índices de endeudamiento sostenibles y una propiedad privada robusta. Sin este tipo de apoyo, el tejido político y social de la región ya estaría a punto de romperse, dice Atkinson. Pero, en un ambiente económico tranquilo, el consenso democrático puede echar raíces.

Desde la perspectiva de la industria privada, Jesse Deutsch, vicepresidente de finanzas para Kraft en América Latina, dijo a los presentes en la conferencia: "Kraft está comprometida con América Latina. Veo la región como un péndulo que se mueve una y otra vez. Esta vez se ha inclinado a la izquierda. Cada tendencia es diferente. Creo que lo que está ocurriendo se puede considerar razonable. La gente es impaciente; quiere cambios, trabajo, mejores condiciones de vida para sus familias y mayor riqueza. Ésa es la dirección hacia la que se mueve la tendencia actual".

Pablo Tenani, jefe de prospección de mercados de UBS Wealth Management en Brasil, también ofrece una predicción atrevida. Señala una mayor liquidez internacional y los bajos tipos de interés en América Latina como una de las razones por las que "será fácil conseguir estabilidad en las economías de izquierdas; en realidad se moverán hacia el centro. Mirando hacia el futuro, a menos que la liquidez internacional se acabe, hay razones para pensar que América Latina se moverá lentamente hacia la derecha".

Un ejemplo de la confianza que hay en el futuro de la región, según Eduardo Wallentin, gerente del departamento de América Latina y el Caribe de la Corporación Financiera Internacional (CFI), es la reciente concesión de un préstamo sindicado en Uruguay. Se trata del mayor crédito multilateral destinado a financiar, de forma sostenible, proyectos del sector privado de los países en desarrollo. De hecho, se produjo un exceso de suscripción en el fondo, ya que "la participación ascendió al 150%", dejo Wallentin.

El mercado para los jeans o pantalones vaqueros

Ricardo A. Weiss, uno de los principales conferenciantes, discutió el futuro de uno de los mayores conglomerados privados de Brasil, Camargo Corrêa S.A., la empresa del holding del Grupo Camargo Corrêa. De acuerdo con Weiss, director gerente de la empresa, la compañía se encuentra en medio de un plan estratégico de diez años de duración que los colocará entre los cinco mayores grupos privados no-financieros del país. El Proyecto 2012 tiene como objetivo promover el crecimiento sostenible de cuatro a seis importantes sectores de la economía, además de la expansión internacional de la empresa. La diversificación, dice Weiss, ayuda a protegerse de las típicas fluctuaciones de las economías de los mercados emergentes, además de crear oportunidades para el crecimiento de los ingresos.

El directivo reconoce que la estrategia de diversificación de la empresa, crecer mediante adquisiciones y mantener varias líneas únicas de negocio, va en contra del pensamiento actual. "La tendencia, hoy en día, es que la empresa trabaje enfocada hacia un único objetivo, pero nosotros defendemos una filosofía de conglomerado empresarial", dijo Weiss. "La diversificación es buena. Ganas dinero y consigues vivir más tiempo". Además, el plan estratégico de Camargo Corrêa es independiente del partido que esté en el poder. "Queremos ser una empresa que no dependa de la voluntad de los políticos", dijo. La empresa "se expandirá y diversificará sin depender" de ellos.

Santista es la empresa de Camargo Corrêa con más exposición internacional, con el 50% de los ingresos procedentes de las importaciones. "Los jeans o pantalones vaqueros son un mercado muy competitivo", dijo Weiss. "Los márgenes para los productores y fabricantes de denim son muy bajos. El propietario de la marca captura el mercado". Por esa razón, Santista está pensando en expandirse a Europa. "Es el primer mercado", añade, contrastando sus pocas posibilidades en Estados Unidos donde el 70% de los vaqueros se venden en Wal-Mart.

El interés de la empresa en los servicios medioambientales comprende el trabajo con los sectores públicos y privados en la gestión de residuos. Camargo Corrêa es uno de los mayores inversores privados en la generación de energía. La mitad de las instalaciones de energía hidroeléctrica se construyeron con su participación. Actualmente produce el 17% de sus necesidades energéticas y su objetivo para 2010 es convertirse en autosuficiente energéticamente. Además de eso, "cuando la transmisión de energía hidroeléctrica sea privatizada, pretendemos formar parte de este proceso", dijo Weiss.

Encuesta sobre democracia

Durante las discusiones del panel, los participantes hablaron sobre algunas de sus experiencias haciendo negocios en América Latina. Deutsch de Kraft sugirió que, en la economía de un mercado emergente, a veces es más sabio para una empresa rechazar lo que parece una oportunidad para hacer crecer el negocio sacando provecho de concesiones especiales sobre impuestos o regulación limitada. Kraft, por ejemplo, se interesó en un principio en adquirir Garoto, el mayor fabricante de chocolate brasileño. Según Deutsch, Kraft "pensó que no era apropiado para nosotros" poseer una participación mayoritaria en la fabricación de chocolate brasileño. En última instancia, Nestlé acabó comprando Garoto por 230 millones de dólares en 2002. Después de las protestas de las unidades brasileñas de Cadbury, Schweppes y Kraft, se revisó la compra y fue vetada por los reguladores de la competencia brasileños. Nestlé "acabó perdiendo el caso", dijo Deutsch. "Creo que fue bueno para Brasil".

A las empresas multinacionales a menudo se les pide que provean servicios sociales que el Gobierno no puede cubrir. Henisz preguntó al panel cómo se puede conciliar esta actividad con maximizar el valor de los accionistas. La pregunta obtuvo diversas respuestas. "Una de nuestras estrategias es actuar responsablemente con las comunidades donde tenemos presencia", dijo Deutsch. "A veces tenemos que invertir sin un interés financiero. Kraft es una empresa de comida. Nuestra misión es que la gente coma y viva mejor. Repartimos comida en Cancún y Nueva Orleans después de que los huracanes azotaran la zona. ¿Lo hacemos para salir en los periódicos? No, realmente intentamos ayudar a la gente. Claramente hay ciertas cosas que producen un retorno incalculable, son buenas para la empresa y creo que buenas para los inversores".

Tenani, de UBS, tiene un punto de vista diferente. "Desde la perspectiva de los inversores, si invertir en la comunidad e incrementar el capital humano aumenta la productividad, nosotros lo favoreceremos. Pero si se trata de una inversión social y no incrementa los beneficios, recomiendo a los inversores que miren para otro lado. Tenemos que pensar en los inversores".

"El truco", dijo Atkinson, del FMI, "es cómo casar el interés del inversor con el interés del país. Si la situación es ineficiente, puede tener sentido, incluso para los inversores, proporcionar servicios. Comprar generadores y ayudar a los colegios, no para ser agradables, sino para proporcionar la infraestructura que el Gobierno no puede".

Camargo Corrêa cuenta con un largo historial de ayuda a programas de servicios sociales, en áreas de educación, salud y cultura para niños y adolescentes pertenecientes a familias de bajos ingresos, dijo Weiss. "La responsabilidad social es la sangre de la empresa. Nos damos cuenta de que el Gobierno no tiene los medios para hacerlo. Lo hacemos por ellos. Es una manera de devolver al país parte de nuestro éxito".

Henisz mencionó una tendencia preocupante que se ha identificado en el Latinobarómetro de octubre de 2005. Esta encuesta anual sobre las opiniones políticas y económicas de 18 países la realiza una organización sin ánimo de lucro con sede en Santiago de Chile y la publica The Economist en exclusiva. Los resultados de la encuesta sugieren que el apoyo a las soluciones democráticas de los problemas es moderado: Sólo la mitad de los latinoamericanos son demócratas convencidos, por ejemplo, respondieron positivamente a la frase "democracia es preferible a otro tipo de Gobierno", y sólo uno de cada tres está satisfecho con la manera en la que la democracia funciona en la práctica, informó The Economist en octubre. Hoy en día, el apoyo a la democracia es menor en una docena de países que en 1996. Sólo en Uruguay y Venezuela la mayoría de los entrevistados se mostraron satisfechos con el funcionamiento de la democracia.

Aunque los participantes reconocieron los desafíos que están enfrentando algunos países en particular, coinciden en mantener una visión positiva en general. "Su optimismo se refleja muy bien en los mercados", señaló Henisz. "No se prevé que los tipos de interés se disparen. A parte de las encuestas de Latinobarómetro, las elecciones son las que llevan a los gobiernos al poder que intentan mantener felices a los mercados financieros".

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