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Entrevista a un inventor uruguayo: El trabajo posterior al trabajo de invención

      
Universia conversó con un inventor miembro de la Asociación de Inventores del Uruguay (AIU). La ilusión previa a la entrevista (propia de la fantasía al mejor estilo Walt Disney) cedió ante los hechos y la vida de un inventor uruguayo de "carne y hueso". Pero lejos de enfrentarnos a una realidad sosa, el inventor Alberto Sternberg mostró otra faceta de los inventores uruguayos, muy diferente, aunque igualmente fascinante, a la que varios lectores seguramente tienen, al menos hasta el momento.

Universia (U)- ¿Quiénes integran la Asociación de Inventores?

Alberto Sternberg (A.S.)- Todavía no lo sé (risas). Inventor es todo aquel que a nivel mundial haya creado algo novedoso. En Uruguay es aceptado como tal luego de "exámenes" de técnicos la Dirección Nacional de la Propiedad Intelectual (DNPI) y el país le otorga una patente. Ese es un inventor.

U- O sea, ¿para ingresar a la Asociación de Inventores, más que una idea, se necesita una patente?

A.S.- Se necesita una idea que sea novedosa, práctica, que se pueda realizar y que sea aceptada, a través de una patente.

Hay que consultar a un agente de patentes (de propiedad intelectual). Es muy importante que sea honesto y que tenga experiencia.

No todos los inventores han logrado tener y mantener una patente porque algunos no han podido seguir pagando los derechos de la DNPI. Hay jóvenes que están tratando de lograr patentes, pero no han podido, estos pueden estar asociados a la AIU, pero son socios de menor escala.

U- Usted hizo un invento vinculado a la odontología ¿qué formación ha tenido para lograrlo?

A.S.- Yo soy técnico industrial, nomás; estudié en UTU. Mi señora, Lilian Zimet, es laboratorista dental egresada de la Escuela Técnica de Odontología en 1975; ella es la inventora de los procedimientos con los cuales se hacen los trabajos de prótesis sin el uso de muflas (un aparato empleado en la tecnología odontológica para la fabricación de prótesis dentales). Y ambos hemos creado la tecnología que ha sido patentada.

Con el sistema que diseñamos se minimizan las horas de trabajo (de 10 horas a 2 horas y medio) y se mejora la calidad final del trabajo, ya hay 3.000 prótesis en Uruguay que demuestran la eficacia.

Este invento es mi caballito de batalla con el cual trabajo y vivo. Estamos tratando de licenciarlo para otros países, pero es muy



U- ¿En Uruguay se puede vivir solo de ser inventor?

A.S.- No. Si el invento es una herramienta de trabajo, se vive trabajando con esta herramienta; si el invento es un producto como un juguete, no. Si la fabricación del producto es barata, puede ser que el fabricante gane unos pesos pero no va a vivir solo de eso. La otra posibilidad es que el inventor se asocie al fabricante, pero es muy difícil que el inventor reciba todo el dinero que le corresponde… si no se paga la tarjeta de crédito ¿se va a pagar a un inventor?

U- A veces, al pensar en el acto de crear uno se imagina la manzana que justo cae en la cabeza de Newton. ¿Cómo se da el momento de la creación?

A.S. Muchos inventos suelen darse por algo fortuito, pero no todos. En el caso nuestro no fue fortuito, nos llevó 10 años de investigación.

Yo tengo gran admiración por Tomas Edison que hizo más de 100 patentes: antes de hacer la bombita de luz, hizo los generadores para hacer la corriente eléctrica; hizo el fonógrafo de hule, el fonógrafo para imitar el piano y para imitación de otros instrumentos… Y todo implica estudio, todo implica observación, todo implica paciencia, calma. Un invento tiene de idea, de "lamparita", 10%, de demostración y trabajo, 90%

U- Muchos niños dicen "de grande quiero ser inventor"; pero qué estudios o capacitación tienen realmente los inventores "confesos".

A.S.- No existe eso. No hay una escuela, una enseñanza, no hay un proceso intelectual para ser inventor. Porque sino todos los ingenieros serían inventores; los ingenieros pueden crear y desarrollar maquinarias, elementos de trabajo útiles para diversos trabajos.

Hay universitarios que son inventores y hay personas que no son universitarias que hacen inventos tan importantes como los universitarios. Una mujer que es limpiadora de una casa, mirando un aparato del hogar se le pueden ocurrir reinventarlo y crear algo mejor; quizás no fue a la universidad, pero tiene el mismo derecho intelectual que cualquier persona.

El inventor es aquella persona que tiene la perseverancia de darle utilidad práctica a una idea formada y la demuestra.

U- ¿Qué se necesita, entonces, para ser inventor?

A.S.- Tener muchas agallas. Uno se juega la vida

U- A veces se imagina al inventor como el viejo excéntrico, tan inteligente que queda "ido" de la realidad…

A.S.- No. El nerd nace. El inventor se hace. Un inventor desarrolla una, dos, tres cosas, pero por un tiempo limitado, y después no desarrolla más nada.

Para desarrollar 100 novedades en la actualidad con todos los conocimientos y tecnología que hay ….¡mire que tiene paredes para rebotar! Crear en este momento algo sin saber que ya está hecho es muy complicado.

De las novedades que surgen, hay inventos vendibles y otros que no lo son. No más de 10 ó 15% de las patentes son realmente vendidas, el resto significan una pérdida de dinero para el inventor, a no ser que ese invento pueda facilitarle el trabajo al inventor, aún cuando no venda las licencias.

U- Así que no es fácil la vida para el inventor en Uruguay, no es "soplar y hacer botella".

A.S.- No, y menos cuando se tiene gofio en la boca. (Risas)
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