text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

América Latina se apunta a clases de mandarín

      
Además, según las autoridades chinas, el acuerdo convertirá a Chile en el puente para las inversiones en el resto de la región. La firma del tratado tuvo lugar el 18 de noviembre en presencia del presidente chino, Hu Jintao, y su homólogo chileno, Ricardo Lagos, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, en inglés), celebrada en Busán, Corea del Sur. <br/><br/> Siguiendo otra ruta, las empresas de la región ya se han adelantado al tratado comercial y han comenzado a realizar operaciones con China, como es el caso del fabricante brasileño de aviones Embraer. Lo cierto es que tanto China como el dinámico Sudeste Asiático están en el punto de mira de las exportaciones latinoamericanas. Sin embargo, el camino a Asia está sembrado de retos culturales y estereotipos que habrá que superar para entender a los hombres de negocios y consumidores de tan diversa zona geográfica.<br/><br/> ¿Qué elementos debería considerar una estrategia de negocios y formación de capital humano para resultar exitosas en Asia? Académicos y especialistas latinoamericanos ya han comenzado a reflexionar sobre las necesidades de una mejora en las capacidades profesionales y humanas para enfrentarse al desafío que impone el comercio con Asia. <br/><br/> Una gran distancia cultural<br/><br/> Manfred Wilhelmy, profesor de la Universidad Católica de Chile (UC) y director ejecutivo de la Fundación Chilena del Pacífico, sostiene que además de la distancia física que separa a Asia de la región latinoamericana existe una enorme distancia cultural que a la hora de profundizar en el intercambio comercial bilateral es vital combatir. En su experiencia de muchos años estudiando y viajando a esa zona del mundo, el académico señala que la percepción público a público –aquella entre individuos comunes y corrientes- entre Asia y América Latina está plagada de estereotipos y prejuicios. <br/><br/> ¿Cómo ven los asiáticos a los latinoamericanos? Según Wilhelmy, como políticamente inestables, económicamente incompetentes, retóricos e ideológicos, poco confiables y muy dependientes de Estados Unidos. Así, en la retina del asiático común permanecen imágenes que, sin estar alejadas de la realidad, obedecen a un fuerte déficit de información y rescatan sólo los aspectos negativos, haciendo difícil no ver a la región como una tierra de caudillos o de golpes de Estado y de personas que abusan de un discurso retórico, dueños de promesas fáciles e inmediatas y de falta de concreción posterior. <br/><br/> Desde la otra perspectiva, explica el académico, los latinoamericanos vemos a los orientales como inescrutables y enigmáticos, pragmáticos y centrados sólo en sus propios intereses, como autoritarios e inflexibles, ostentosos de sus riquezas y no hacemos diferencias entre los pueblos de esa región identificándolos a todos como chinos. Un buen ejemplo de esto es el ex presidente del Perú, Alberto Fujimori, que pese a su conocido origen japonés es apodado en su país el chino. Esa arraigada idea de que todos los asiáticos son iguales es fruto de la ignorancia ya que solamente en China existen más de 55 etnias diferentes. <br/><br/> Ahora bien, aclara el profesor de la UC, la relación entre actor-actor, esto es, entre un hombre de negocios asiático y su par latinoamericano o entre diplomáticos, la percepción es más refinada porque se actúa a un nivel donde existe mayor información. Quien necesite entablar una relación más directa, tal y como se hace en una negociación comercial, dice Wilhelmy, tendrá que familiarizarse con la cultura local y tener un comportamiento más profesional, lo que irá alejando esos estereotipos compartidos. <br/><br/> La brecha cultural es un tema brutal que se debe abordar, señala Luis Cortés, profesor de las universidades de Chile y Diego Portales y miembro de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África. Según explica el académico, estos aspectos culturales de Asia se ven reflejados en las mesas de negociaciones. Por ejemplo, dice, para un hombre de negocios coreano una contraparte es un amigo en constante examen, mientras que para un chino es una relación en constante conflicto. ¿Cómo negociar con un asiático? Cortés responde que una negociación intercultural como la que se daría entre un profesional o emprendedor latinoamericano con su par asiático, debe cumplir los siguientes objetivos: iniciar un diálogo crítico y autocrítico, eliminar los estereotipos negativos que cada cultura produce, abandonar la arrogancia, esto es, no pensar que la verdad está siempre de nuestro lado, desarrollar contactos personales para mostrarnos tal como somos y no asumir que el otro piensa igual que nosotros. <br/><br/><a href=https://wharton.universia.net/index.cfm?fa=viewArticle&id=1073&language=spanish target=_blank>Vea aquí la nota completa</a>
Además, según las autoridades chinas, el acuerdo convertirá a Chile en el puente para las inversiones en el resto de la región. La firma del tratado tuvo lugar el 18 de noviembre en presencia del presidente chino, Hu Jintao, y su homólogo chileno, Ricardo Lagos, en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC, en inglés), celebrada en Busán, Corea del Sur.

Siguiendo otra ruta, las empresas de la región ya se han adelantado al tratado comercial y han comenzado a realizar operaciones con China, como es el caso del fabricante brasileño de aviones Embraer. Lo cierto es que tanto China como el dinámico Sudeste Asiático están en el punto de mira de las exportaciones latinoamericanas. Sin embargo, el camino a Asia está sembrado de retos culturales y estereotipos que habrá que superar para entender a los hombres de negocios y consumidores de tan diversa zona geográfica.

¿Qué elementos debería considerar una estrategia de negocios y formación de capital humano para resultar exitosas en Asia? Académicos y especialistas latinoamericanos ya han comenzado a reflexionar sobre las necesidades de una mejora en las capacidades profesionales y humanas para enfrentarse al desafío que impone el comercio con Asia.

Una gran distancia cultural

Manfred Wilhelmy, profesor de la Universidad Católica de Chile (UC) y director ejecutivo de la Fundación Chilena del Pacífico, sostiene que además de la distancia física que separa a Asia de la región latinoamericana existe una enorme "distancia cultural" que a la hora de profundizar en el intercambio comercial bilateral "es vital" combatir. En su experiencia de muchos años estudiando y viajando a esa zona del mundo, el académico señala que la percepción público a público –aquella entre individuos comunes y corrientes- entre Asia y América Latina está plagada de estereotipos y prejuicios.

¿Cómo ven los asiáticos a los latinoamericanos? Según Wilhelmy, como "políticamente inestables, económicamente incompetentes, retóricos e ideológicos, poco confiables y muy dependientes de Estados Unidos". Así, en la retina del asiático común permanecen imágenes que, sin estar alejadas de la realidad, obedecen a un fuerte déficit de información y rescatan sólo los aspectos negativos, haciendo difícil no ver a la región como una tierra de caudillos o de golpes de Estado y de personas que abusan de un discurso retórico, dueños de promesas fáciles e inmediatas y de falta de concreción posterior.

Desde la otra perspectiva, explica el académico, "los latinoamericanos vemos a los orientales como inescrutables y enigmáticos, pragmáticos y centrados sólo en sus propios intereses, como autoritarios e inflexibles, ostentosos de sus riquezas y no hacemos diferencias entre los pueblos de esa región identificándolos a todos como chinos". Un buen ejemplo de esto es el ex presidente del Perú, Alberto Fujimori, que pese a su conocido origen japonés es apodado en su país el chino. Esa arraigada idea de que todos los asiáticos son iguales es fruto de la ignorancia ya que solamente en China existen más de 55 etnias diferentes.

Ahora bien, aclara el profesor de la UC, la relación entre actor-actor, esto es, entre un hombre de negocios asiático y su par latinoamericano o entre diplomáticos, "la percepción es más refinada porque se actúa a un nivel donde existe mayor información". Quien necesite entablar una relación más directa, tal y como se hace en una negociación comercial, dice Wilhelmy, tendrá que familiarizarse con la cultura local y tener un comportamiento más profesional, lo que irá alejando esos estereotipos compartidos.

"La brecha cultural es un tema brutal que se debe abordar", señala Luis Cortés, profesor de las universidades de Chile y Diego Portales y miembro de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y África. Según explica el académico, "estos aspectos culturales de Asia se ven reflejados en las mesas de negociaciones". Por ejemplo, dice, "para un hombre de negocios coreano una contraparte es un amigo en constante examen, mientras que para un chino es una relación en constante conflicto". ¿Cómo negociar con un asiático? Cortés responde que una negociación intercultural como la que se daría entre un profesional o emprendedor latinoamericano con su par asiático, debe cumplir los siguientes objetivos: iniciar un diálogo crítico y autocrítico, eliminar los estereotipos negativos que cada cultura produce, abandonar la arrogancia, esto es, no pensar que la verdad está siempre de nuestro lado, desarrollar contactos personales para mostrarnos tal como somos y no asumir que el otro piensa igual que nosotros.

Vea aquí la nota completa
  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.