text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

¿Cómo reaccionarán los usuarios ante la nueva invasión de privacidad de Facebook?

      
<p> Y en esta ocasión, el nuevo plan se llama “Open Graph”, que pretende vincular a los usuarios con otras partes de la Red compartiendo sus gustos y actividades con sitios web.  <br/><br/> Pero cada vez que la empresa introduce nuevas características que permiten que un círculo cada vez más amplio acceda a la información personal de los usuarios, en lugar de retroceder, este sitio web crece. Por ejemplo, en 2007 introdujo “Beacon”, un sistema que registraba las compras online de los usuarios e incorporaba dicha información a sus perfiles, que quedaba a la vista de todos sus amigos. El objetivo era crear más oportunidades para la publicidad a la carta. El problema fue que Facebook nunca pidió a los usuarios permiso para grabar y publicar sus búsquedas en la Red. Tras el movimiento de resistencia puesto en marcha por sus usuarios, el consejero delegado de Facebook, Mark Zuckerberg, pidió disculpas y la empresa canceló dicho servicio.<br/></p><p><br/> Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero Facebook –en la actualidad la mayor red social de Internet-, sigue estando en el ojo del huracán del debate sobre la privacidad online; sus actividades suelen situarse al borde de la ley y causar más de un quebradero de cabeza. En esta ocasión, su nuevo plan se llama “Open Graph”, que quiere vincular a los usuarios de Facebook a otras partes de la Internet compartiendo sus perfiles y otras actividades con otros sitios web. Poco después de que Zuckerberg anunciase Open Graph durante la conferencia f8 para diseñadores de software, grupos defensores de la privacidad se coordinaron para pedir a la Federal Trade Commission (FTC) una investigación en toda regla. </p><p><br/><br/> Expertos de Wharton creen que, aunque públicamente muestre su rechazo, Facebook está definiendo día a día los parámetros de la privacidad online a través de sus nuevas características y cambiantes políticas. “Actúa ahora. Pide disculpas luego. Ese es el enfoque de Facebook”, señala el profesor de Derecho y Ética Empresarial de Wharton Kevin Werbach. “En temas de privacidad está constantemente al borde de la legalidad. A veces va demasiado lejos”. ¿Tendrá la empresa esta vez que hacer frente a una reacción violenta de usuarios y reguladores?<br/></p><p><br/><strong>“Open Graph”</strong></p><p><br/><br/> Según Zuckerberg, la última iniciativa de Facebook situará a la gente “en el centro de Internet” conectándola con sitios como Pandora -un servicio de radio por Internet-, Yelp –una red con opiniones sobre empresas locales-, o sitios de contenidos como CNN o IMDB, la base de datos de películas en Internet. Y todo esto a un sólo click de ratón, presionando el botón “like” en un sitio web cuando los usuarios están conectados a Facebook. Por ejemplo, cualquiera con una cuenta Facebook puede visitar Pandora y ver qué canciones están escuchando sus amigos o ir a CNN para leer historias que les gustaron a sus amistades. Los beneficios para los sitios asociados que incluyen estos botones “like” consisten obviamente en un incremento de las visitas debido a las recomendaciones entre las comunidades Facebook. Y en opinión de los expertos de Wharton, Facebook se beneficia al convertirse en el centro de lo que se conoce como “Red Social”, donde el estatus –y cualquier posibilidad de ganar dinero-, se basa en las conexiones y recomendaciones personales, no en los resultados de los motores de búsqueda. </p><p><br/><br/> A diferencia del lanzamiento de Beacon, esta vez Facebook cree haber encontrado un equilibrio adecuado entre la prestación de algún tipo de utilidad a los usuarios –vinculando perfiles sociales- y la recopilación de valiosos datos para publicidad. El Open Graph de Facebook ofrece un vínculo que pueden incluirse en cualquier sitio para que los usuarios puedan manifestar sus gustos o recomendar determinados contenidos; los datos personales son controlados por Facebook y no se comparten con el sitio asociado. Sin embargo, las recomendaciones de los usuarios aparecen como información pública en sus perfiles de Facebook. Los usuarios pueden modificar su configuración de privacidad y elegir qué recomendaciones van a ser visibles. No obstante, sus críticos, como por ejemplo el grupo Electronic Frontier Foundation (EFF), sostienen que Facebook hace muy difícil a los usuarios restringir la información que comparten”. </p><p><br/><br/> “Las configuraciones de privacidad de Facebook son muy confusas”, sostiene Peter Fader, profesor de Marketing de Wharton. ”Y el hecho de que Facebook cambie constantemente lo complica aún más. Como existe la posibilidad de ganar dinero, Facebook prefiere un sistema en el que las opciones aparecen por defecto y son los usuarios los que explícitamente tienen que decir no. Los controles podrían ser mucho más claros”. </p><p><br/><br/> Expertos de Wharton recuerdan que, en el pasado, Facebook ha sido capaz de incluir características y modificar las configuraciones de privacidad sin que su meteórico crecimiento apenas se viese afectado. Aunque algunos bloggers y comentaristas cerraron sus cuentas de Facebook en respuesta a recientes cambios, la continua expansión de Facebook hace poco probable que estas protestas tengan mucho impacto en la empresa. “Posiblemente un boicot de los usuarios no tendría éxito”, señala Kendall Whitehouse, director de nuevos medios de Wharton. “Aunque consiguieses que un millón de personas cerrasen sus cuentas –lo cual sería toda una hazaña-, dicha cifra tan sólo representa un cuarto del 1% de la base de usuarios de Facebook”, y sería poco probable que consiguiese que la empresa cambiase de política, explica Whitehouse. </p><p>   </p><p><br/><br/> Shawndra Hill, profesor de Gestión de las Operaciones y la Información en Wharton, afirma que estos cambios en la privacidad y en nuevas características tienen un coste para los usuarios: el tiempo que tardan en comprender los cambios y cómo les afectan. “Lo importante es que Facebook intenta comprender por qué la gente quiere que algunas cosas sigan siendo privadas. Facebook de un día para otro hacer que todo sea público”. </p><p><br/><br/> Whitehouse cree que Facebook no corre el riesgo de que sus usuarios le abandonen masivamente, sino más bien que su actitud hacia los temas de privacidad pueda empañar su imagen entre publicistas y corporaciones. “El peligro de Facebook es que podría convertirse en el siguiente MySpace”, señala Whitehouse añadiendo que aunque MySpace aún tiene una gran audiencia, este sitio ya no es tan atractivo como Facebook o Twitter para muchas corporaciones y empresas clientes. MySpace no se considera un sitio para promocionar grandes marcas, “excepto músicos o películas de cultura pop”, dice Whitehouse.<br/> Con posterioridad a su intervención en la conferencia f8, Zuckerberg afirmaba en un blog que conectar sitios y servicios limpiamente tendrá “profundos beneficios… Estamos realmente orgullosos de que Facebook sea parte de la transformación hacia experiencias más sociales y personalizadas en Internet”. </p><p>   </p><p>   </p><strong>Realizá un paseo virtual por las siguientes universidades:</strong><br/><br/><a href=https://orienta.universia.edu.uy/#universidades/11203--universidad-de-la-republica/ target=_blank>Universidad de la República</a><br/><a href=https://orienta.universia.edu.uy/#universidades/11202--universidad-catolica-del-uruguay/ target=_blank>Universidad Católica</a><br/><a href=https://orienta.universia.edu.uy/#universidades/11201--universidad-ort/ target=_blank>Universidad ORT</a><br/><a href=https://orienta.universia.edu.uy/#universidades/11204--universidad-de-montevideo/ target=_blank>Universidad de Montevideo</a><br/><a href=https://orienta.universia.edu.uy/#universidades/11200--universidad-de-la-empresa/ target=_blank>Universidad de la Empresa</a><p>   </p>

Y en esta ocasión, el nuevo plan se llama “Open Graph”, que pretende vincular a los usuarios con otras partes de la Red compartiendo sus gustos y actividades con sitios web. 

Pero cada vez que la empresa introduce nuevas características que permiten que un círculo cada vez más amplio acceda a la información personal de los usuarios, en lugar de retroceder, este sitio web crece. Por ejemplo, en 2007 introdujo “Beacon”, un sistema que registraba las compras online de los usuarios e incorporaba dicha información a sus perfiles, que quedaba a la vista de todos sus amigos. El objetivo era crear más oportunidades para la publicidad a la carta. El problema fue que Facebook nunca pidió a los usuarios permiso para grabar y publicar sus búsquedas en la Red. Tras el movimiento de resistencia puesto en marcha por sus usuarios, el consejero delegado de Facebook, Mark Zuckerberg, pidió disculpas y la empresa canceló dicho servicio.


Ha pasado mucho tiempo desde entonces, pero Facebook –en la actualidad la mayor red social de Internet-, sigue estando en el ojo del huracán del debate sobre la privacidad online; sus actividades suelen situarse al borde de la ley y causar más de un quebradero de cabeza. En esta ocasión, su nuevo plan se llama “Open Graph”, que quiere vincular a los usuarios de Facebook a otras partes de la Internet compartiendo sus perfiles y otras actividades con otros sitios web. Poco después de que Zuckerberg anunciase Open Graph durante la conferencia f8 para diseñadores de software, grupos defensores de la privacidad se coordinaron para pedir a la Federal Trade Commission (FTC) una investigación en toda regla.



Expertos de Wharton creen que, aunque públicamente muestre su rechazo, Facebook está definiendo día a día los parámetros de la privacidad online a través de sus nuevas características y cambiantes políticas. “Actúa ahora. Pide disculpas luego. Ese es el enfoque de Facebook”, señala el profesor de Derecho y Ética Empresarial de Wharton Kevin Werbach. “En temas de privacidad está constantemente al borde de la legalidad. A veces va demasiado lejos”. ¿Tendrá la empresa esta vez que hacer frente a una reacción violenta de usuarios y reguladores?


“Open Graph”



Según Zuckerberg, la última iniciativa de Facebook situará a la gente “en el centro de Internet” conectándola con sitios como Pandora -un servicio de radio por Internet-, Yelp –una red con opiniones sobre empresas locales-, o sitios de contenidos como CNN o IMDB, la base de datos de películas en Internet. Y todo esto a un sólo click de ratón, presionando el botón “like” en un sitio web cuando los usuarios están conectados a Facebook. Por ejemplo, cualquiera con una cuenta Facebook puede visitar Pandora y ver qué canciones están escuchando sus amigos o ir a CNN para leer historias que les gustaron a sus amistades. Los beneficios para los sitios asociados que incluyen estos botones “like” consisten obviamente en un incremento de las visitas debido a las recomendaciones entre las comunidades Facebook. Y en opinión de los expertos de Wharton, Facebook se beneficia al convertirse en el centro de lo que se conoce como “Red Social”, donde el estatus –y cualquier posibilidad de ganar dinero-, se basa en las conexiones y recomendaciones personales, no en los resultados de los motores de búsqueda.



A diferencia del lanzamiento de Beacon, esta vez Facebook cree haber encontrado un equilibrio adecuado entre la prestación de algún tipo de utilidad a los usuarios –vinculando perfiles sociales- y la recopilación de valiosos datos para publicidad. El Open Graph de Facebook ofrece un vínculo que pueden incluirse en cualquier sitio para que los usuarios puedan manifestar sus gustos o recomendar determinados contenidos; los datos personales son controlados por Facebook y no se comparten con el sitio asociado. Sin embargo, las recomendaciones de los usuarios aparecen como información pública en sus perfiles de Facebook. Los usuarios pueden modificar su configuración de privacidad y elegir qué recomendaciones van a ser visibles. No obstante, sus críticos, como por ejemplo el grupo Electronic Frontier Foundation (EFF), sostienen que Facebook hace muy difícil a los usuarios restringir la información que comparten”.



“Las configuraciones de privacidad de Facebook son muy confusas”, sostiene Peter Fader, profesor de Marketing de Wharton. ”Y el hecho de que Facebook cambie constantemente lo complica aún más. Como existe la posibilidad de ganar dinero, Facebook prefiere un sistema en el que las opciones aparecen por defecto y son los usuarios los que explícitamente tienen que decir no. Los controles podrían ser mucho más claros”.



Expertos de Wharton recuerdan que, en el pasado, Facebook ha sido capaz de incluir características y modificar las configuraciones de privacidad sin que su meteórico crecimiento apenas se viese afectado. Aunque algunos bloggers y comentaristas cerraron sus cuentas de Facebook en respuesta a recientes cambios, la continua expansión de Facebook hace poco probable que estas protestas tengan mucho impacto en la empresa. “Posiblemente un boicot de los usuarios no tendría éxito”, señala Kendall Whitehouse, director de nuevos medios de Wharton. “Aunque consiguieses que un millón de personas cerrasen sus cuentas –lo cual sería toda una hazaña-, dicha cifra tan sólo representa un cuarto del 1% de la base de usuarios de Facebook”, y sería poco probable que consiguiese que la empresa cambiase de política, explica Whitehouse.

 



Shawndra Hill, profesor de Gestión de las Operaciones y la Información en Wharton, afirma que estos cambios en la privacidad y en nuevas características tienen un coste para los usuarios: el tiempo que tardan en comprender los cambios y cómo les afectan. “Lo importante es que Facebook intenta comprender por qué la gente quiere que algunas cosas sigan siendo privadas. Facebook de un día para otro hacer que todo sea público”.



Whitehouse cree que Facebook no corre el riesgo de que sus usuarios le abandonen masivamente, sino más bien que su actitud hacia los temas de privacidad pueda empañar su imagen entre publicistas y corporaciones. “El peligro de Facebook es que podría convertirse en el siguiente MySpace”, señala Whitehouse añadiendo que aunque MySpace aún tiene una gran audiencia, este sitio ya no es tan atractivo como Facebook o Twitter para muchas corporaciones y empresas clientes. MySpace no se considera un sitio para promocionar grandes marcas, “excepto músicos o películas de cultura pop”, dice Whitehouse.
Con posterioridad a su intervención en la conferencia f8, Zuckerberg afirmaba en un blog que conectar sitios y servicios limpiamente tendrá “profundos beneficios… Estamos realmente orgullosos de que Facebook sea parte de la transformación hacia experiencias más sociales y personalizadas en Internet”.

 

 

Realizá un paseo virtual por las siguientes universidades:

Universidad de la República
Universidad Católica
Universidad ORT
Universidad de Montevideo
Universidad de la Empresa

 


Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.