text.compare.title

text.compare.empty.header

Noticias

BCP, Biblioteca Circulante Planetaria: Un círculo virtuoso de conocimiento

      
Un paquete que llega, una persona que llama a la radio, un libro que viaja de mano en mano, una rueda de fogón en el medio del campo, una señora en Pocitos, un niño en Sayago… 700 libros circulan por todo el país con el único pretexto de compartir un hábito tan ameno como la lectura

Un lunes de radio en Montevideo, el conductor de un programa decide contar lo que hizo el día anterior. Ese domingo, como todos los domingos, o al menos casi todos desde que era niño, recorrió la feria de Tristán Narvaja en busca de libros usados. Según el relato, en su infancia, su casa era el lugar elegido por sus amigos de la escuela, como un espacio a donde ir a buscar material y poder charlar sobre distintos temas. Con el tiempo, el canje, un ejemplar en mejor estado y más barato u otra edición más linda, lo llevaron a amontonar pilas de libros, muchos de ellos repetidos. Ya casi al terminar su crónica, una idea surge de improvisto en su mente "Tengo que hacer una biblioteca acá, como la biblioteca de mi casa, a donde van mis amigos, voy a comprar libros para los oyentes, no para regalar, pero si para prestar." Así de sencillo y así de complejo fue como surgió la Biblioteca Circulante Planetaria, más conocida como la BCP.

La Biblioteca Circulante Planetaria nació en el programa "Planetario, la noche boca arriba" conducido por el periodista Alejandro Ferreiro (37) en radio "El Espectador". El programa radial presta libros a los oyentes sin costo alguno, sin exigencia de plazos de devolución, ni garantías de ningún tipo. En momentos en que esta nota se encontraba en vías de producción llegó un mail anunciando que Planetario dejaba de emitirse. Universia considera que pese a que la propuesta no se encuentra más al aire, bien vale la pena conocerla, por su originalidad, su atractivo y la filosofía que la inspiraba.

Universia (U)-¿Cómo se regula el préstamo de la BCP?

Alejandro Ferreiro (AF)- Las pautas generales surgieron sin mucha duda, porque en realidad la idea es compartir materiales, tener temas para conversar y prestar los libros que a mí me gustan. Me encanta poder intercambiar información, en mi vida diaria lo hago. La propuesta surgió unida a la idea de no control, porque nosotros no lo podíamos ejercer, entonces nada de fichas de quién se lo lleva, nada de en tanto tiempo lo tenés que devolver. Se supone que la gente que escucha el programa comparte determinadas ideas de cómo hacer las cosas, que van quedando claras porque el programa ya tiene ocho años. El que va hasta la radio a buscar los libros que estoy prestando, sea un adulto o sea un niño, si nos escucha entiende desde qué lugar lo estamos prestando, entonces no hay que controlar nada, se supone que lo va ha devolver, lo va a leer, quizás se vuelva un poco vagoneta algunos días, pero bueno, no creo que vaya a romper, vender, perder o quemar; incluso hay gente que lo ha perdido y lo ha repuesto. El no control como una defensa de una actitud y de una educación: es de buena gente devolver lo que se le presta. Apostamos a que funcione sin represión. Si no tenés la chance de ser malo, no vas a ser malo. Es sentido común: te lo presto, prestáselo a alguien que se haga responsable de este juego o devolvélo.

U-¿Cuál es el requisito que tiene que tener un libro para integrar la BCP?

AF- Para incluir en la biblioteca compro libros que ya leí. En la BCP hay cerca de 700 libros, si bien no son 700 títulos; hay 500 títulos y algunos ejemplares repetidos. Leí todos, salvando algunos, que no los leí, pero que no me importa, por ejemplo de Flaubert leí tres libros y no leí "Madame Bovary", si este libro es como las demás obras fundamentales del autor, yo ya tengo idea como para ponerlo sin leerlo y tener confianza de que no estoy metiendo cualquier cosa. Y si es un libro fallido, bueno pongámoslo a circular para que la gente sepa que Flaubert se pudo haber equivocado.

U- ¿Das la opción a la gente de que pueda regalar libros?

AF- Sí, incluso en un momento la gente llegó a mandar plata a la radio, considerando que yo no tenía por qué comprar esos libros. Inmediatamente lo corte, porque no era para nada mi intención. Y ahí comenzaron a mandar libros, generando un primer problema que no estaba previsto. Yo no me voy a negar a que me envíen libros. Pero sí me niego a poner a circular a Paulo Cohelo, por ejemplo. A un par de personas que habían mandado libros, les dije no los voy a poner a circular, se los devuelvo. Suponte, libros de auto ayuda, un género que yo desprecio. Les comentaba que no los leía, que no quería que estuvieran en la BCP, y al principio recibí algunos mensajes diciendo que era un poco autoritario. Les expliqué que no, que lejos de ser autoritario, era una actitud de responsabilidad. Todos los contenidos del programa son contenidos que avalo y quiero que salgan. El programa es muy personal, no pongo una música que no me gusta, no entrevisto a gente que hace cosas que no me gustan, porque no tengo la intención de corregirlos.

U- Generalmente uno tiende a tener su biblioteca y ser un poco egoísta con sus libros, en tu caso tú hacés a la inversa lo compartís con los demás

AF- En un sentido sí, porque todos los libros que están ahí están en mi biblioteca. Hay algunos que los oyentes donaron. Por ejemplo, ahora tengo una pila de libros, donde hay libros que compré y otros que donaron. De esos algunos los estoy leyendo y después que los leo los incluyo. A veces los oyentes me mandan libros de autores que a mí me gustan, pero títulos que no conozco y aprovecho a leerlos antes de ponerlos a circular.

U- Decís que te tomas un tiempo para leer, ¿sabés cuántas horas dedicás a la lectura?

AF- Sí y no. Te podría medir las cosas desde otro lugar, pero quiero aclarar que puede sonar pedante y lejos de mí está esa intención. Durante el período de Planetario, en estos ocho años, a excepción de todo el 2005 y parte de 2004, en donde por razones ajenas a mi rutina periodística tuve que reducir las horas de lectura. En seis años y medio, de literatura, sin contar lo que leo de prensa, diarios internacionales, revistas, que lo hago a diario, sin contar eso, leí un promedio de un libro por día, algo así como 180 páginas, un libro chico. Vos me preguntás cuántas horas son eso, a veces son dos horas y media o tres, o un hora y media de mucha concentración. Hay libros que tienen espacios con más diálogos, por ejemplo el libreto de una obra de teatro tiene muchos más espacios en blanco que una hoja de lectura de una novela de letra chica y apretada. No es un promedio que me proponga. En los períodos que viajaba mucho en ómnibus, en las colas de espera cuando vas a hacer un trámite, en los bares, antes de dormirte, o cuando desayuno o almuerzo, en todos esos momentos, lo que yo hago es leer un libro. Incluso cuando como, si bien se que no está bien, agarro un tripode y tengo un libro adelante y voy leyendo. Yo soy de esos que lee todo, los avisos, los boletos, las etiquetas...

U- Son las cuatro de la tarde ¿cuántos libros leíste en lo que va del día?

AF- Hoy en lo que va del día leí el diario "La Nación" de Argentina, leí diarios de España, todos por Internet. Leí los tres primero capítulos de "Madame Bovary", de Flaubert, leí un ensayo de un libro que estoy leyendo, leí dos cuentos inéditos que aparecieron de Stevenson "Relojero" y "Mono científico" y leí algo más. Y sé que voy a leer más durante el resto del día. Llama un poco la atención porque parece que la lectura es una actividad cada vez más extraña. Pero si una persona mira tres horas de televisión, eso sí parece algo normal.

U- ¿Cuáles son tus libros preferidos de los que están circulando en la BCP?

AF- En la BCP está circulando "Boquitas pintadas" del argentino Manuel Puig, también hay un par de libros de él "Buenos Aires affair", "Cae la noche tropical", todos los libros de este autor me gustan mucho. "La ciudad y el lugar" de Mario Levrero, todo lo que es de este autor debería estar en la BCP. De Djuna Barnes, "El bosque de la noche", de Oscar Wilde "El retrato de Dorian Gray", material de Felisberto Hernández. Te nombré cinco autores que a mí me parece que están buenísimos y que me da mucho placer prestarlos.

U- ¿La BCP circula en todo el país?

AF- Sí, y para mí tiene un mecanismo que es increíble. Nosotros le mandamos a los oyentes por correo privado los libros sin ningún costo para ellos. O sea que nos llama gente del interior, gente que a veces nunca tuvo en su casa tres libros a la vez. Te hablo de un caso concreto en que nosotros les mandamos un paquete con cinco libros a personas que estaban en el medio del campo, para que lo pase a otros peones de la zona. Le llega el paquete lo abren, lo leen durante dos meses, lo meten en otro sobre que nosotros también mandamos, lo devuelven y eso llega a la radio sin ningún costo para ellos.

U- ¿Te acordás de algún caso que te haya llamado la atención, de algún libro que circuló y llegó a tus manos?

AF- Lo que más me llama la atención son las cosas que dice la gente de lo que el libro les provocó, recuerdo mucho casos de gente del interior que agradece porque no tiene cerca una librería, ni biblioteca, es decir, no hay forma de acceder a un libro. Niños, escuelas que intentan hacer lo mismo, la idea ha prendido en radios dentro y fuera del país; concretamente en una radio argentina, en la cual se estaba intentando hacer lo mismo. Lo bueno es que los oyentes de repente se encuentran que piden tal libro y que se lo mandamos a la casa. Y es de otro planeta, para ellos y para nosotros también, las cartas de agradecimiento que llegan son cartas desde un lugar que yo no tenía previsto cuando empecé esto.

  • Fuente:

Tags:

Aviso de cookies: Usamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, para análisis estadístico y para mostrarle publicidad. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso en los términos establecidos en la Política de cookies.