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Un Uruguay viejo ante el reto de cuidar la inmigración

      
<div align=justify> Una población que envejece como la uruguaya precisa de recambio. Las autoridades deben aprovechar el retorno de los ciudadanos por la mejoría económica para que no se vuelvan a ir y para que sea un incentivo a que otros regresen. </div><div align=justify><br/> Este análisis se desprende de la presentación del Perfil Migratorio de Uruguay 2011, elaborado a iniciativa de la <strong>Organización Internacional para las Migraciones (OIM)</strong>. </div><div align=justify><br/> El informe resalta que los países europeos, adonde fueron los uruguayos en tiempos de chatura económica, hoy están en crisis y, justamente, desde ahí están volviendo los orientales que, por historia, han sido tradicionalmente emigrantes. </div><div align=justify><br/> La <strong>OIM</strong> estima que la diáspora uruguaya tiene cifras que van desde las 500 mil a 600 mil personas, lo cual es un número significativo en relación a la población del país. </div><div align=justify><br/> El ministro de Trabajo, <strong>Eduardo Brenta</strong>, concordó en que el cambio en los flujos migratorios se da por el crecimiento económico uruguayo, por encima del promedio latinoamericano, y por los efectos de la crisis mundial en los países receptores de emigrantes uruguayos, como España. </div><div align=justify><br/> Para atender a los uruguayos que retornan y a los extranjeros que quieren vivir en el país, Brenta apostó por la eliminación de las trabas burocráticas, la promoción de los derechos humanos y la igualdad de acceso al trabajo entre los nacionales y los inmigrantes. </div><div align=justify><br/> Respecto a la falta de juventud en la sociedad, el subdirector de la <strong>Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP)</strong>, Jerónimo Roca, dijo que la tasa de fecundidad del país, de dos hijos por mujer, descenderá a 1,8 a mediados de este siglo y <em>“se acentuará sin duda el envejecimiento de la población”</em>. </div><div align=justify><br/> Roca advirtió que en 2019, los mayores de 60 serán más que los niños de entre 0 y 14, en 2050 llegarán al millón de personas y de ellos, un tercio serán mayores de ochenta años. </div><div align=justify><br/> Ante este fenómeno, va a resultar esencial <em>“una inversión fuerte en capital humano”</em> y cuidar a la infancia en un país donde, según un último informe de Unicef, <strong>el 34 % de los niños viven bajo la línea de pobreza.</strong><br/></div>
Una población que envejece como la uruguaya precisa de recambio. Las autoridades deben aprovechar el retorno de los ciudadanos por la mejoría económica para que no se vuelvan a ir y para que sea un incentivo a que otros regresen.

Este análisis se desprende de la presentación del Perfil Migratorio de Uruguay 2011, elaborado a iniciativa de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El informe resalta que los países europeos, adonde fueron los uruguayos en tiempos de chatura económica, hoy están en crisis y, justamente, desde ahí están volviendo los orientales que, por historia, han sido tradicionalmente emigrantes.

La OIM estima que la diáspora uruguaya tiene cifras que van desde las 500 mil a 600 mil personas, lo cual es un número significativo en relación a la población del país.

El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, concordó en que el cambio en los flujos migratorios se da por el crecimiento económico uruguayo, por encima del promedio latinoamericano, y por los efectos de la crisis mundial en los países receptores de emigrantes uruguayos, como España.

Para atender a los uruguayos que retornan y a los extranjeros que quieren vivir en el país, Brenta apostó por la eliminación de las trabas burocráticas, la promoción de los derechos humanos y la igualdad de acceso al trabajo entre los nacionales y los inmigrantes.

Respecto a la falta de juventud en la sociedad, el subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Jerónimo Roca, dijo que la tasa de fecundidad del país, de dos hijos por mujer, descenderá a 1,8 a mediados de este siglo y “se acentuará sin duda el envejecimiento de la población”.

Roca advirtió que en 2019, los mayores de 60 serán más que los niños de entre 0 y 14, en 2050 llegarán al millón de personas y de ellos, un tercio serán mayores de ochenta años.

Ante este fenómeno, va a resultar esencial “una inversión fuerte en capital humano” y cuidar a la infancia en un país donde, según un último informe de Unicef, el 34 % de los niños viven bajo la línea de pobreza.

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