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¿Quién da más?

      

¿Qué hay detrás del renacimiento del navegador o browser? Los especialistas de Wharton atribuyen el nuevo interés, en parte, a la computación en la nube, que permite el hospedaje de datos en servidores remotos. Esos datos, por su parte, pueden ser solicitados en cualquier momento vía Internet. Otro factor sería la computación móvil, que ha puesto a disposición del consumidor diversos aparatos que se conectan a Internet. Algunos browsers muy populares tienen el código abierto —el componente de la aplicación que transforma el código HTML y las instrucciones de formateo en las páginas finales de la Web que el usuario ve en la pantalla-. Esto significa que cualquiera puede usar, cambiar o perfeccionar el software.

RockMelt, por ejemplo, que ofrece acceso beta desde el 8 de noviembre a su browser, funciona con los fundamentos de Chrome y hace la integración de servicios como Facebook y Twitter. Otros browsers se basan en Webkit, un proyecto de código abierto patrocinado de forma inicial por Apple. De acuerdo con Kendall Whitehouse, director de nuevos medios de Wharton, el código abierto ha bajado drásticamente los costes de desarrollo de los browsers. Esto ha hecho "mucho más fácil para una empresa dedicarse a las actividades de desarrollo de servicios de valor añadido. RockMelt es un buen ejemplo de componente de código abierto que posibilita la innovación".

Gracias a esos componentes de código abierto de los browsers, nuevos proveedores pueden entrar en el mercado sin que tengan que comenzar tecnológicamente de cero. Eso permite que empresas como RockMelt puedan concentrarse en nuevas funciones en busca del browser perfecto. "El browser ideal para mí debe ser customizable, identificar mis preferencias con el paso del tiempo, permitir que me conecte y desconecte de los servicios sociales y segmente los 'amigos' con quienes deseo mantener contacto en esos servicios, además de compartir mi historial de navegación con otros aparatos", observa Shawndra Hill, profesora de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton. "Lo más importante de todo es que me ayude a encontrar las páginas que estoy buscando en la Web de manera eficiente y eficaz".

El browser y las redes sociales

Cuando Google lanzó Chrome, en septiembre de 2008, la llegada del nuevo browser desencadenó una ola de creación de otros navegadores más rápidos y ligeros. De acuerdo con Eric Vishria, consejero delegado de RockMelt, los browsers están pasando por otro brote de innovación —en el caso de su empresa, esa innovación está vinculada a la creación de una experiencia que refleje la manera en que las personas usan la Web hoy en día. "Queremos llevar al browser los conceptos de compartir, identidad y la presencia virtual de los amigos en el browser", dice.

Además de recursos de búsqueda más veloces, RockMelt, browser de la empresa del mismo nombre, incorpora una función para compartir. A partir del momento en que el usuario proporciona a RockMelt acceso a su cuenta de Facebook, el browser le permite ver cuáles de sus amigos están online y posibilita la actualización de Facebook y de Twitter por medio de un clic sin que el usuario tenga que salir de la página de Internet en que está. Los datos son almacenados en la nube, de forma que pueden ser visitados desde cualquier ordenador.

La estrategia de la empresa ha atraído el interés de algunos veteranos de las antiguas batallas de los browsers de los años 90. RockMelt recibió una financiación de cerca de US$ 10 millones de inversores como Andreessen Horowitz, empresa de capital riesgo gestionada por Marc Andreessen y su socio, Ben Horowitz. Andreessen fue uno de los fundadores de Netscape, la empresa pionera en la popularización del browser de Internet a mediados de los años 90.

"El browser fue olvidado durante mucho tiempo a finales de la década de 90 y principios de la década de 2000 después de que Internet Explorer, de Microsoft, aplastara a Netscape. Nadie más estaba dispuesto a enfrentarse a Microsoft hasta que Google decidió invertir en el segmento de browser, primero de forma indirecta a través de Firefox y después a través de Chrome", observa Kartik Hosanagar, profesor de Gestión de las Operaciones y de la Información de Wharton. "El éxito de Firefox, y después del Chrome, mostró que había mucho espacio para innovar".

Cuando Google lanzó Chrome, en 2008, la estrategia era crear un browser ligero con el que pudieran funcionar de forma rápida aplicaciones de Internet cada vez más complicadas, con Google Maps y Google Docs. De acuerdo con Whitehouse, Google Chrome "desencadenó otra ola de desarrollo de browsers. Microsoft se despertó y redobló su empeño creativo para mejorar Internet Explorer". Chrome comenzó una disputa entre Google, Microsoft y Mozilla Firefox para ver quién sería capaz de desarrollar el browser más rápido de Internet.

La próxima generación

Lo que falta saber es si RockMelt tendrá éxito. Para los especialistas de Wharton, sin embargo, la idea de los browsers que incorporan los datos de las redes sociales y otras características nuevas es un avance natural. De acuerdo con Hill, la próxima generación de browsers trabajará con los sistemas existentes de Microsoft, Google y Mozilla y creará a partir de ellos softwares de nicho dedicados a tareas específicas. "Parece que RockMelt es cada vez más un add-on (complemento) de Chrome que un browser propiamente dicho", dice ella. Vishria no está en desacuerdo. "Como Chrome tiene el código fuente abierto, podemos beneficiarnos de las mejorías de velocidad y añadir lo que estamos haciendo por encima de eso", dice.

Hill y Andrea Matwyshyn, profesora de Estudios jurídicos y de Ética en los negocios de Wharton llaman la atención acerca de la desconfianza que genera la posibilidad de que los recelos por la violación de la privacidad debido a la necesidad de proporcionar información para la integración de plataformas cruzadas con Twitter y Facebook puedan entorpecer la adopción de RockMelt. No bastará con eso, no se sabe seguro si habrá un público suficientemente grande que quiera la integración entre medios sociales y navegación. Vishria dice que RockMelt no compartirá datos con otras redes. "No estamos gestionando una red de publicidad, y no hay incentivo alguno para que se compartan datos", dice él.

El mayor riesgo para RockMelt, y otros nuevos competidores, consiste en la posibilidad de que empresas de mayor tamaño adopten recursos semejantes. "Esas nuevas características 'sociales' pueden ser incorporadas a los tres principales browsers", destaca Hill. "De igual manera, si Facebook decide posteriormente entrar en el juego de los browsers, él podría fácilmente incorporar recursos sociales a la navegación".

Para David Hsu, profesor de Gestión de Wharton, es poco probable que Mozilla, Google y Microsoft, y otras empresas parecidas, cambien de estrategia a causa de una empresa novel. "Desde el punto de vista de los nuevos competidores, RockMelt espera que Google no entorpezca mucho su mercado. Es probable que las empresas ya consolidadas monitoricen RockMelt, pero no tendrán que cambiar de estrategia a causa de eso, por lo menos no en el futuro próximo".

Vishria, sin embargo, no se deja intimidar por las posibilidades. La historia del mercado de browsers está a su lado, dice él, destacando que el Chrome no existía hace dos años, y el Firefox de Mozilla consiguió arañar mercado a Microsoft. "La historia de ese mercado muestra que las empresas que tenían un producto mejor consiguieron vencer las barreras y reorganizarlo".


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