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Las plagas del siglo 21

      
"Enfermedades que parecían erradicadas o controladas y nuevas patologías exóticas provenientes de regiones muy lejanas amenazan hoy a los más diversos países del mundo. El dengue integra una lista de enfermedades peligrosas que llegan de la mano del cambio climático y que poco a poco van ganando territorio. Algunos nombres son familiares, otros no tanto, pero todos se asocian a patologías que se propagan con la modificación global del ambiente", afirma un artículo publicado en la revista digital "Hoy la Universidad" de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). <br/><br/> Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cambio climático causa la muerte de más de 160 mil personas al año, y estima que ese número crecerá hasta 300 mil en 2030.<br/><br/> "El calentamiento del planeta está modificando la geografía de las enfermedades", advierte Osvaldo Canziani, físico experto en problemáticas medioambientales y Premio Nobel de la Paz 2007. El científico explicó que el aumento del calor y la humedad en el mundo está extendiendo las áreas de los vectores o trasmisores de estas enfermedades, permitiendo que éstos se muevan hacia nuevas fronteras. Y no sólo en latitud sino también en altitud. "Hoy hay dengue a 2.000 metros de altura en Colombia, o malaria en Bolivia a 3.000 y aún en Siberia, donde las temperaturas son muy bajas", ejemplifica.<br/><br/><strong> La docena mortal</strong><br/><br/> En noviembre de 2008, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza difundió un informe en el que se dan a conocer doce enfermedades letales que impactarán en la salud, la naturaleza y también en la economía global. Las afecciones tienen en común ser graves, transmisibles y afectar tanto a animales como a humanos.<br/><br/> Los doce nombres son: gripe aviar, babesiosis, cólera, ébola, parásitos intestinales, enfermedad de Lyme, peste bubónica, marea roja, fiebre de Rift Valley, enfermedad del sueño, tuberculosis y fiebre amarilla (ver Las enfermedades del cambio climático).<br/><br/> Consultado sobre esta nómina, Canziani apunta que, para el caso de Latinoamérica, la lista divulgada por la organización debería contener además flagelos como el chagas, la malaria, la schistosomiasis y la leishmaniasis, ya presente en Argentina. En el espectro epidemiológico menciona también a hongos venenosos mortales originarios del sudeste de Brasil.<br/><br/><strong> Pelados</strong><br/><br/> Parece obvio que una de las herramientas necesarias para combatir enfermedades cuya propagación mundial está directamente vinculada con el calentamiento terrestre sea, precisamente, el estudio del medio ambiente. "En Latinoamérica nunca tuvimos un estudio serio, estamos pelados. Tenemos una idea remota de lo que sucede", subraya Canziani. En esta línea, el científico destaca que la primera medida es "medir todo esto, porque lo que no se mide no se puede conocer, ni mucho menos enfrentar".<br/><br/> Para graficar hasta qué punto afecta la carencia de información, el especialista comenta las dificultades que tuvo la OMS -de la que fue director regional para Latinoamérica durante 13 años- al intentar obtener datos para desarrollar proyectos sobre enfermedades y cambio climático.<br/><br/> La responsabilidad de generar estadísticas medioambientales corresponde, en opinión del experto, tanto a los gobiernos como a las empresas privadas que explotan los recursos naturales, quienes deben proveer de mejor información ambiental, asegurando que cada zona conozca su meso y microclima, sus recursos hídricos, su nivel de contaminación y hasta la distribución de sus residuos urbanos e industriales, para saber de qué manera se afectan las napas.<br/><br/><strong> LAS ENFERMEDADES DEL CAMBIO CLIMÁTICO</strong><br/><br/><strong> Gripe aviar</strong> (o influenza aviar) | Enfermedad infecciosa vírica que afecta a las aves, aunque puede infectar a distintas especies de mamíferos, incluido el ser humano.<br/><br/><strong> Babesiosis</strong>: Dolencia parasitaria transmitida por garrapatas que suele afectar a los animales domésticos, en especial perros. Raramente pasa a los humanos, pero no es descartable.<br/><br/><strong> Cólera</strong>: Enfermedad diarreica causada por una bacteria presente en el agua. La deshidratación aguda puede llevar a la muerte en pocas horas.<br/><br/><strong> Ébola</strong>: Provocado por un virus que genera fiebre hemorrágica, altamente contagiosa y que afecta a primates y otros mamíferos, incluidos los humanos.<br/><br/><strong> Parásitos intestinales</strong>: Su supervivencia se incrementa con las altas temperaturas.<br/><br/><strong> Enfermedad de Lyme</strong>: Enfermedad infecciosa causada por una bacteria transmitida por la garrapata, de muy difícil diagnóstico.<br/><br/><strong> Leishmaniasis</strong>: Trasmitida por un insecto habitual en Asia y África. Las manifestaciones clínicas van desde úlceras cutáneas hasta inflamaciones severas del hígado y el bazo, en sus formas fatales.<br/><br/><strong> Peste bubónica</strong>: Enfermedad infectocontagiosa que afecta a animales y humanos y se considera una de las más antiguas y agresivas de las patologías bacterianas.<br/><br/><strong> Otras</strong>: fiebre del valle del Rift, enfermedad del sueño, tuberculosis humana y bovina, y fiebre amarilla.<br/><br/><br/><br/>
"Enfermedades que parecían erradicadas o controladas y nuevas patologías exóticas provenientes de regiones muy lejanas amenazan hoy a los más diversos países del mundo. El dengue integra una lista de enfermedades peligrosas que llegan de la mano del cambio climático y que poco a poco van ganando territorio. Algunos nombres son familiares, otros no tanto, pero todos se asocian a patologías que se propagan con la modificación global del ambiente", afirma un artículo publicado en la revista digital "Hoy la Universidad" de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el cambio climático causa la muerte de más de 160 mil personas al año, y estima que ese número crecerá hasta 300 mil en 2030.

"El calentamiento del planeta está modificando la geografía de las enfermedades", advierte Osvaldo Canziani, físico experto en problemáticas medioambientales y Premio Nobel de la Paz 2007. El científico explicó que el aumento del calor y la humedad en el mundo está extendiendo las áreas de los vectores o trasmisores de estas enfermedades, permitiendo que éstos se muevan hacia nuevas fronteras. Y no sólo en latitud sino también en altitud. "Hoy hay dengue a 2.000 metros de altura en Colombia, o malaria en Bolivia a 3.000 y aún en Siberia, donde las temperaturas son muy bajas", ejemplifica.

La docena mortal

En noviembre de 2008, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza difundió un informe en el que se dan a conocer doce enfermedades letales que impactarán en la salud, la naturaleza y también en la economía global. Las afecciones tienen en común ser graves, transmisibles y afectar tanto a animales como a humanos.

Los doce nombres son: gripe aviar, babesiosis, cólera, ébola, parásitos intestinales, enfermedad de Lyme, peste bubónica, marea roja, fiebre de Rift Valley, enfermedad del sueño, tuberculosis y fiebre amarilla (ver Las enfermedades del cambio climático).

Consultado sobre esta nómina, Canziani apunta que, para el caso de Latinoamérica, la lista divulgada por la organización debería contener además flagelos como el chagas, la malaria, la schistosomiasis y la leishmaniasis, ya presente en Argentina. En el espectro epidemiológico menciona también a hongos venenosos mortales originarios del sudeste de Brasil.

Pelados

Parece obvio que una de las herramientas necesarias para combatir enfermedades cuya propagación mundial está directamente vinculada con el calentamiento terrestre sea, precisamente, el estudio del medio ambiente. "En Latinoamérica nunca tuvimos un estudio serio, estamos pelados. Tenemos una idea remota de lo que sucede", subraya Canziani. En esta línea, el científico destaca que la primera medida es "medir todo esto, porque lo que no se mide no se puede conocer, ni mucho menos enfrentar".

Para graficar hasta qué punto afecta la carencia de información, el especialista comenta las dificultades que tuvo la OMS -de la que fue director regional para Latinoamérica durante 13 años- al intentar obtener datos para desarrollar proyectos sobre enfermedades y cambio climático.

La responsabilidad de generar estadísticas medioambientales corresponde, en opinión del experto, tanto a los gobiernos como a las empresas privadas que explotan los recursos naturales, quienes deben proveer de mejor información ambiental, asegurando que cada zona conozca su meso y microclima, sus recursos hídricos, su nivel de contaminación y hasta la distribución de sus residuos urbanos e industriales, para saber de qué manera se afectan las napas.

LAS ENFERMEDADES DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Gripe aviar (o influenza aviar) | Enfermedad infecciosa vírica que afecta a las aves, aunque puede infectar a distintas especies de mamíferos, incluido el ser humano.

Babesiosis: Dolencia parasitaria transmitida por garrapatas que suele afectar a los animales domésticos, en especial perros. Raramente pasa a los humanos, pero no es descartable.

Cólera: Enfermedad diarreica causada por una bacteria presente en el agua. La deshidratación aguda puede llevar a la muerte en pocas horas.

Ébola: Provocado por un virus que genera fiebre hemorrágica, altamente contagiosa y que afecta a primates y otros mamíferos, incluidos los humanos.

Parásitos intestinales: Su supervivencia se incrementa con las altas temperaturas.

Enfermedad de Lyme: Enfermedad infecciosa causada por una bacteria transmitida por la garrapata, de muy difícil diagnóstico.

Leishmaniasis: Trasmitida por un insecto habitual en Asia y África. Las manifestaciones clínicas van desde úlceras cutáneas hasta inflamaciones severas del hígado y el bazo, en sus formas fatales.

Peste bubónica: Enfermedad infectocontagiosa que afecta a animales y humanos y se considera una de las más antiguas y agresivas de las patologías bacterianas.

Otras: fiebre del valle del Rift, enfermedad del sueño, tuberculosis humana y bovina, y fiebre amarilla.




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