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Noticia : De Universia Chile
26/01/2010
Con una fama inusitada los ayunos se han convertido para muchos en la solución milagrosa para perder kilos en forma rápida. Pero su aplicación puede derivar en episodios de hipoglicemia o alteraciones en el metabolismo. Más aún advierte la especialista, si una persona no está sana incluso le podría provocar un paro cardíaco y llevarla a la muerte.
La obsesión por librarse de los kilos de más puede llevarnos a decidir por una “moda” que se está imponiendo con fuerza en Internet y que es ampliamente difundida en sitios de belleza femenina: el ayuno de 7 a 10 días con productos sin ninguna base científica.
La nutricionista del Hospital Clínico Universidad de Chile, Ximena Orellana, es tajante: “No se recomiendan bajo ningún punto de vista, porque pueden provocar serios inconvenientes de salud. Ayunar por varios días no puede ser considerado como una alternativa saludable ni efectiva. Si bien, explica, se logra bajar de peso debido a que no hay ingesta de alimentos, los kilos que se fueron velozmente se recuperarán de la misma manera, porque lo que se pierde es agua y no grasa”.
Cuando ayunamos, el organismo se declara en estado de emergencia metabólica. Por ello, no es recomendable para nadie, pero sobretodo para personas con enfermedades infecciosas, hipertensos, personas con hipertiroidismo, diabéticos, con úlcera gástrica, con alteraciones en la flora intestinal, con insuficiencias cardiacas o hepáticas. Tampoco deben ayunar las personas con poco peso, ni embarazadas o mujeres que estén dando pecho.
La especialista Ximena Orellana es enfática: “todos aquellos productos naturales que se promocionan como inhibidores del apetito o los muy publicitados quemadores de grasa no tienen evidencia científica seria. Si existiera algo que efectivamente quemara las grasas no existiría ni la cuarta parte de los obesos en el mundo. No hay nada en el mercado que este probado científicamente y que sea efectivo 100% para bajar de peso, ni la cirugía. Sin cambios alimentarios ni ejercicios nada da resultado, menos a largo plazo”.
Definitivamente, la única manera eficaz es balancear la dieta, olvidarse de los malos hábitos, reducir las porciones de alimentos, combinarlos de manera armónica y hacer ejercicio.
“Para bajar de peso debemos hacer una buena selección de alimentos, respetar horarios y bajo ningún punto de vista dejar de comer. Pasar muchas horas en ayunas, lo único que hace es gatillar una serie de mecanismos en nuestro organismo. Lo primero, es que pueden a aparecer los violentos ataques de hambre donde se ingiere una gran cantidad de alimentos en muy poco tiempo, alimentos que casi siempre son hipercalóricos”, comenta la especialista.
Igualmente, si no hay ningún aporte calórico, nuestro organismo reacciona aumentando su absorción, porque una parte de esas calorías va a ir como energía y otra parte de ellas va a los depósitos donde se va a convertir en grasa. Junto a ello, comienza a disminuir el metabolismo basal, y por lo tanto vamos a tener un metabolismo lento, donde vamos a comer muy poco pero lo vamos a asimilar todo.
Una dieta balanceada incluye cuatro comidas: desayuno: con leche descremada y pan integral acompañado de mermelada diet, jamón de pavo cocido o quesillo. Si el pan es de otro tipo sin miga. Almuerzo: comenzar siempre con la ensalada, en especial las verdes, Luego guisos de verduras, cereal integral, pollo sin piel, trozo de pavo, siempre combinado con verduras de varios colores. De postre frutas naturales. Para la once algo similar al desayuno y la cena debe ser más liviana que el almuerzo privilegiando las verduras.
Respecto de las colaciones se deben considerar dos diarias (la primera cerca de las 11.00 de la mañana y la segunda alrededor de las 16 ó 17 horas). Yogurth o jalea dietética, o una fruta de tamaño regular.
Se debe ingerir todo tipo de alimentos, mientras más variada es la alimentación es mucho más sana y segura. Alimentos de consumo libre son por ejemplo: achicoria, apio, lechuga, rabanitos, porotos verdes, etc. Indispensable mucho líquido.
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