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La expresión corporal y cómo utilizarla en una entrevista de trabajo

      
El lenguaje corporal es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta al momento de preparar una entrevista
El lenguaje corporal es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta al momento de preparar una entrevista
  • ¿Tienes una entrevista por delante y estás trabajando en su preparación?

  • El lenguaje corporal es uno de los elementos más importantes a tener en cuenta al momento de preparar una entrevista.

  • Cada uno de los movimientos o gestos que realices frente al reclutador le permitirán hacerte una idea de cómo eres.


Por fin consigues la entrevista que buscabas, y para calmar la ansiedad comienzas a practicar cada paso, hasta que el día tan esperado finalmente llega. Hiciste todo tal y como lo habías planeado: llevaste el CV actualizado, investigaste a la empresa y preparaste las posibles preguntas. Y sin embargo no te llamaron… ¿Por qué? Por muchas razones, pero, descartemos la expresión coroporal y las sensaciones negativas que puede producir.

Recuerda: no es necesario hablar para transmitir, y tus gestos pueden crear una impresión opuesta a la que tus palabras buscan transmitir.

La forma en que te sientas, las muecas casi imperceptibles que hace tu cara, cómo colocas las manos, la forma en que saludas… Todos esos pequeños gestos pueden describirse como parte del lenguaje corporal, y transmiten diferentes sensaciones al reclutador.

Si das un tirón a tu oreja, te acomodas constantemente el cabello, aprietas la yema de un dedo con la uña del otro o sujetas la silla con fuerza… son gestos que transmiten ansiedad e inseguridad y por lo tanto poca capacidad para soportar la presión. En cambio, si te paras erguido y tranquilo o inclinas levemente la cabeza cuando te hablan, puedes transmitir seguridad en ti mismo e interés en lo que dice tu interlocutor.

 

¿Cómo usar el lenguaje corporal en una entrevista?

Para asegurarte de que lo que digas se acompañe de gestos que transmitan el mismo mensaje, debes intentar tener control completo sobre tu cuerpo y planificar tu lenguaje corporal de forma previa. De este modo, sabrás qué gestos son positivos y cuáles debes evitar completamente.

Antes de iniciar la entrevista

Durante el saludo, el lenguaje corporal correcto está marcado por una postura erguida y la colocación de los brazos a ambos lados del cuerpo, sin tensionarlos demasiado.

El andar debe ser confiado y firme, con pasos constantes acompañados  de una mirada tranquila pero siempre dirigida a los ojos de entrevistador.

Finalmente, al acercarse a este es recomendable esbozar una sonrisa, dar los buenos días y esperar que extienda la mano para corresponderle con un saludo neutro (no demasiado firme pero tampoco dejando la mano flácida).

Al momento de sentarte

Cuando te sientes en el lugar donde serás entrevistado es importante que tomes una buena postura desde el inicio, para evitar la necesidad de acomodarse continuamente:

  • siéntate en la mitad de la silla,
  • no muy adelante pero tampoco recostado hacia atrás,
  • coloca la espalda recta pero sin parecer demasiado tenso,
  • y procura no tocar la mesa del entrevistador.

Además, es importante que por primera y única vez te acomodes el cabello o el atuendo de forma tal que no debas hacerlo por el resto de la entrevista.

Durante la entrevista

Deja las manos extendidas sobre tu regazo mientras escuchas lo que te dicen y utilízalas para acompañar tu discurso al intervenir, pero de ningún modo las utilices para oprimir bolígrafos o cualquier otro tic nervioso que pueda surgir en el momento.

Controla tus cejas y ojos al momento de escuchar al entrevistador, pues si las levantas demasiado o abres los ojos de forma imprevista puedes demostrar sorpresa o preocupación, y ningún entrevistador desea ver eso en quien podría ser su nuevo empleado.

También es recomendable asistir levemente con la cabeza cuando se concuerda con lo que el interlocutor señala. Es una forma de transmitirle que comprendes y aceptas lo que dice.

Para despedirte

Realiza el mismo saludo que al inicio, esboza nuevamente una sonrisa y agradece por el tiempo brindado. Asegúrate de salir caminando de forma firme y dirígete a tu casa a esperar que te llamen, porque si sigues estos pasos con mucha probabilidad tus gestos han sido un factor únicamente positivo. Ahora “alea jacta est”.



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